APRENDER IDIOMAS EN FAMILIA

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aprender idiomas en famlia

APRENDER IDIOMAS EN FAMILIA

Vivimos en un mundo increíblemente conectado. En esta sociedad globalizada es importante saber un segundo idioma, o hasta un tercer idioma.
Todos conocemos los muchos beneficios que tiene, por esta razón el bilingüismo o multilingüismo está cada vez más presente en los centros
educativos.
Por eso, muchas familias valoran que sus hijos aprendan un segundo o tercer idioma desde pequeños, para lograrlo invierten su tiempo y dinero para ello, generalmente apuntan a sus hijos e hijas a clases extraescolares de inglés, o escogen una escuela bilingüe... o cualquier otro de los cientos de métodos que existen para facilitar este aprendizaje.
Esto es una opción, pero hay otras. Hablar un segundo idioma de manera fluida no es fácil. No tiene los mismos resultados si se empieza con 20 años, o con 14 o con 5 años, o desde el nacimiento. Muchos estudios corroboran que el aprendizaje de una segunda lengua, es más sencillo en la infancia, sobre todo si se usan los mismos métodos que se utilizan de manera natural
para aprender la lengua materna.
También sabemos que aprender un segundo idioma en la infancia facilita posteriormente la comprensión y expresión del idioma con fluidez.
Os voy a contar una buena opción para aquellas familias que quieran aprender o practicar un idioma y, al mismo tiempo, vivir una aventura en familia.
Puedes invertir tus semanas de vacaciones para viajar con tu familia a un país que hablen el idioma que queráis aprender, practicar o mejorar. Puede resultar caro, ya que irse cuatro semanas a Londres (por ejemplo) supone una gran inversión económica, transporte, alojamiento, comida...A veces, se
puede hacer a través de una agencia que organiza todo por ti e incluso buscar cursos para aprender el idioma... Esto supone una mayor inversión económica. ¿Cómo hacerlo de manera económica?, ¿Es posible?.
Si alguna vez has soñado en vivir una aventura por el mundo, pero te ha detenido el coste que conlleva. Hacerlo de una manera económica, sin tener que pagar grandes sumas de dinero a una agencia para que lo organice, o cursos caros, alquileres... es posible. ¿Cómo? La respuesta es fácil y quizás,
no muy conocida.
Pero para mí es genial: voluntariado.
Hacer un voluntariado supone ofrecer tu tiempo libre para trabajar en distintas tareas a cambio de alojamiento y comida. Hay personas que buscan este intercambio y buscan personas dispuestas a trabajar, asimismo permite una inmersión en una cultura distinta, costumbres, horarios, además si lo haces
en un lugar donde hablen el idioma que quieras aprender o practicar, el éxito es seguro.
Hay aplicaciones que facilitan el contacto entre las personas que ofrecen y los que buscan un voluntariado. Hay muchas aplicaciones distintas que puedes usar para buscar este anfitrión que necesitas. Algunas de ellas son:
Workaway, Worldpackers, woofing... Estas aplicaciones son una buena opción para viajar, proporcionando una experiencia de intercambio de trabajo por alojamiento y comida, y cierta seguridad, ya que hay miembros verificados.
Es una manera de encontrar experiencias auténticas, oportunidades de conectarse de verdad con la cultura y la gente del lugar que estás visitando.
Solo tienes que escoger una aplicación y regístrate, tienes que crear tu perfil donde expliques tus habilidades, intereses, peticiones... Las aplicaciones son de pago, pero es una pequeña y muy buena inversión.
Hay todo tipo de trabajos que puedes hacer: cuidar animales, trabajar la tierra, cuidar a niños, tareas domésticas, etc... Según tus preferencias puedes escoger diferentes tipos de voluntariado. También puedes escoger su ubicación: en la montaña, la ciudad, una zona concreta, semanas a
disposición... como tú prefieras. Y todas las variables importantes para ti y tu familia.
Una vez en la aplicación buscas el lugar y el anfitrión que deseas. Cada anfitrión explica sus necesidades, su entorno, que ofrece... Hay variedad de experiencias donde escoger.
La selección del anfitrión es muy importante, ya que tu experiencia variará en función de esta elección. Una vez escogido el anfitrión envías tu solicitud y a esperar respuesta. Recomiendo enviar más de una solicitud a distintos
anfitriones, ya que no todos responden y los que responden a veces es para decirte que no es posible en este momento. Pero hay muchas opciones diferentes y habrá alguna que sea perfecta para ti y tu familia.
Una vez tienes ya tienes respuesta de tu anfitrión y llegáis a un acuerdo con él, empieza la aventura. Comprar los vuelos o piensa como llegar al destino, hacer maletas y llenarlas de muchas ganas de aprender.
Nuestra experiencia fue maravillosa, escogimos países de habla inglesa. Buscamos anfitriones que fueran una familia con hijos o hijas. De esta manera nuestras hijas compartirían muchos juegos y risas, pasándolo genial aprendiendo el idioma y un gran intercambio cultural. Enviamos muchas solicitudes y finalmente nos quedamos con una que parecía encajar con nuestras preferencias: niños y niñas en casa, trabajo de campo, zona rural,
habla inglesa, no usaban pantallas... parecía perfecto. Nosotros pasamos dos meses con esta familia.
Fue estupendo poder hacer una inmersión tan grande con el inglés. La familia con la que nos alojamos fueron los mejores anfitriones, nos hicieron sentir en casa desde el primer momento, facilitaron la comunicación, nos compartieron
parte de sus saberes. Y como toda convivencia no fue perfecta, pero sí real y respetuosa.
Fue un intercambio en todas direcciones, nosotros también les mostramos nuestras costumbres, nuestras experiencias, y colaboramos en todo lo posible.
Hay factores que influyen a la hora de aprender un idioma, como el tiempo de exposición al idioma, la motivación y la actitud. Con esta experiencia tuvimos todos los factores a favor: Inmersión lingüística, situaciones de la vida cotidiana que generan necesidad e interés para aprender y naturalidad, mucha naturalidad. Además pudimos comprobar eso que tantas veces
habíamos oído, los niños son esponjas. Nosotros optamos por la forma más rápida y efectiva posible, la inmersión en familia. Nuestra experiencia fue maravillosa, por eso lo recomendamos sin dudarlo. Aprender cualquier idioma es más rápido, si estamos inmersos en él. Mis hijas aprendieron inglés de
forma natural, sin esfuerzo y rápidamente. Vivimos una aventura significativa, donde el intercambio y la inmersión cultural están en el corazón de la experiencia de viaje. Viajar con un propósito, y al mismo tiempo compartir en familia, explorar otros lugares y por supuesto, aprender un segundo idioma.

Puedes leer mi artículo Consejos para viajar con niños aquí


Soy Gemma, mujer curiosa y entusiasta. Mamá de dos hijas y
tremendamente familiar. Un día decidimos, junto a mi pareja, dejar nuestra vida ordenada y cotidiana para vivir una vida nómada llena de sorpresas. Desde entonces, hace más de tres años, vivimos América Latina en familia. Hemos recorrido 8 países, con pandemia incluída. Hemos pasado unos mesos en casa, disfrutando de la familia y los amigos, de lo nuestro... Y aprovechado para ir a Irlanda a aprender/mejorar nuestro inglés. Y hace poco de nuevo en ruta, volviendo al moviimento que tanto nos gusta por América Central.
Vivimos el presente y fluimos con el camino.
Instagram y facebook @donemlilavoltaalmon

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